Suplementos renales para mascotas

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Suplementos renales para mascotas

La enfermedad renal crónica (ERC) consiste en un deterioro progresivo e irreversible de la función renal. Es muy frecuente en gatos a partir de los 7-8 años, y en perros senior, especialmente en razas predispuestas. El abordaje correcto puede mejorar significativamente la calidad de vida y prolongar la supervivencia.

El manejo de la ERC: una estrategia integral

El manejo de la ERC se apoya en varios pilares simultáneos:

  • Dieta renal: es probablemente el factor más determinante. Las dietas renales reducen la proteína (sin llegar a deficitar) y el fósforo, ajustan el sodio, aportan ácidos grasos omega-3, antioxidantes y aumentan la densidad calórica. Su adherencia estricta es la principal medida pronóstica.
  • Hidratación: el animal con ERC pierde más agua por orina (poliuria) y debe compensarlo bebiendo más. Facilitar el acceso al agua, complementar con comida húmeda y, en estadios avanzados, sueroterapia subcutánea pautada (administrada en casa por el propietario o en clínica), son medidas básicas.
  • Control de la presión arterial: la hipertensión arterial sistémica es frecuente en ERC y acelera el deterioro renal. Su control con fármacos específicos pautados por el veterinario es importante.
  • Manejo del fósforo: la retención de fósforo es uno de los principales motores de progresión de la ERC. La dieta renal lo controla, y en estadios avanzados se complementa con quelantes de fósforo.
  • Tratamiento del SRAA: los inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (telmisartan, benazepril) son fármacos pautados por el veterinario en casos con proteinuria.
  • Complementos nutricionales: objeto de esta categoría.

Ingredientes habituales

  • Quelantes de fósforo: carbonato cálcico, hidróxido de aluminio, lantano, quitosano. Se administran con la comida para atrapar parte del fósforo del alimento e impedir su absorción. Se utilizan en estadios avanzados cuando la dieta sola no controla el fósforo.
  • Ácidos grasos omega-3 (EPA, DHA): con efecto modulador sobre la inflamación renal.
  • Antioxidantes: vitamina E, vitamina C (en perros), N-acetilcisteína.
  • Vitaminas del grupo B: en ERC con poliuria importante, las pérdidas urinarias de vitaminas hidrosolubles pueden ser relevantes.
  • Potasio: en gatos con ERC es frecuente la hipopotasemia, que provoca debilidad muscular y mayor decaimiento. Se complementa según analíticas.
  • Probióticos específicos: con cepas que metabolizan parte del nitrógeno en el intestino, reduciendo la carga azoémica.
  • Quitosano y carbón vegetal: como adsorbentes intestinales para reducir absorción de toxinas urémicas.
  • Calcitriol (vitamina D activa): requiere prescripción veterinaria y seguimiento de la calcemia.

El papel del veterinario es central

La ERC tiene estadios (IRIS I a IV) que se establecen por valores de creatinina, presencia de proteinuria, hipertensión y otros parámetros. Cada estadio tiene un abordaje específico: lo que es apropiado en estadio I puede ser insuficiente en estadio III. El plan de manejo de la ERC debe ser pautado y seguido por un veterinario, con analíticas periódicas que permitan ajustar dieta, fármacos y complementos en función de la evolución.

Cuándo acudir al veterinario

Los signos clínicos de ERC son a menudo inespecíficos al principio:

  • Aumento de la sed (polidipsia) y de la cantidad de orina (poliuria).
  • Pérdida de apetito gradual o intermitente.
  • Pérdida de peso progresiva.
  • Vómitos ocasionales, mal aliento (halitosis urémica).
  • Apatía, menor actividad.
  • Pelo apagado, pelaje deteriorado.
  • Úlceras en boca en estadios avanzados.
  • Anemia (palidez de mucosas).
  • En gatos: postura encorvada al beber, esconderse, reducción de actividad.

El diagnóstico se confirma con analítica (creatinina, urea, SDMA, fósforo, fosfaturia, sedimento urinario, proteinuria) y, en algunos casos, ecografía y medición de la presión arterial. En gatos senior, los chequeos periódicos a partir de los 7-8 años permiten detección precoz.

Cómo usarlos

  • Solo bajo indicación de tu veterinario. La automedicación con complementos renales sin seguimiento puede ser inadecuada o insuficiente.
  • Sigue estrictamente las pautas de dosis y horario. Los quelantes de fósforo deben administrarse junto con la comida para ser efectivos.
  • Comunica al veterinario cualquier signo nuevo o cambio en la evolución.
  • Acude a los controles analíticos pautados: la dosificación se ajusta según evolución.

Calidad de vida

Un perro o un gato con ERC bien manejada puede mantener una calidad de vida buena durante años. La combinación de dieta renal, hidratación adecuada, control de fósforo y presión arterial, y los complementos nutricionales pautados, es la base. La constancia en los cuidados marca toda la diferencia.

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