Fotoprotector facial pediátrico SPF50 de textura súper fluida que protege la delicada piel del bebé sin picar en los ojos.
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Descripción
¿Qué es el Fotoprotector Pediátrico Super Fluido SPF50 de Babé?
Es un fotoprotector facial de alta protección SPF50, de textura súper ligera y rápida absorción, especialmente concebido para la delicada piel del rostro de bebés y niños. No deja residuo blanco y no pica en los ojos, lo que facilita una aplicación rápida y cómoda en los más pequeños. Además de proteger frente al sol, hidrata la piel y refuerza sus defensas naturales, en un formato práctico para llevar a cualquier lugar.
¿Para qué está indicado?
Está indicado para la piel del rostro de bebés y niños, incluso la piel sensible, y resulta ideal para protegerla en las actividades al aire libre. La piel infantil es más fina y vulnerable al sol que la del adulto, por lo que necesita una fotoprotección específica, de alta protección y buena tolerancia, como esta, que además cuida y calma la delicada piel de los pequeños.
¿Qué ingredientes destacan en su composición?
Combina filtros solares de amplio espectro que protegen frente a los rayos UVB, UVA, la luz azul (HEV) y los infrarrojos (IR-A), un activo Prebiótico que ayuda a activar las defensas naturales de la piel y a restablecer la función barrera, Pantenol (provitamina B5), que repara, regenera y alivia, Carnosina antioxidante y Ácido Hialurónico hidratante, para cuidar la piel a la vez que la protege.
¿Cómo se aplica?
Se aplica generosamente sobre la piel limpia y seca del rostro del niño, unos 20 minutos antes de la exposición, extendiéndolo de manera uniforme e insistiendo en las zonas más expuestas como la nariz, las orejas y las mejillas. Conviene reaplicarlo cada dos horas y tras el baño, el sudor o secarse con la toalla. Evitar el contacto con los ojos. En los más pequeños, la protección debe completarse con sombra, ropa y gorra.
¿Cómo proteger del sol la piel de los niños?
La piel de los bebés y niños es especialmente vulnerable al sol: es más fina, su barrera está aún inmadura y sus defensas naturales frente a la radiación son menores, por lo que las quemaduras solares en la infancia se asocian a un mayor riesgo de problemas cutáneos en el futuro. Por eso la fotoprotección infantil debe ser rigurosa. Los expertos recomiendan no exponer directamente al sol a los menores de 3 años, protegerlos siempre con ropa, sombrero y gafas, evitar las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas), ofrecerles agua con frecuencia y aplicar un fotoprotector de alta protección, resistente al agua y específico para niños, reaplicándolo con frecuencia. Un fotoprotector facial pediátrico como este, de textura fluida y que no pica en los ojos, facilita mucho ese gesto diario de protección. Ante cualquier duda sobre la piel del niño, conviene consultar con el pediatra.
¿Por qué elegir el Fotoprotector Pediátrico Super Fluido SPF50 de Babé?
Es una opción pensada para proteger cómodamente la delicada piel del rostro de los más pequeños. Al combinar filtros de amplio espectro con prebiótico, pantenol, carnosina y ácido hialurónico en una textura súper fluida que no pica en los ojos, protege, hidrata y cuida la piel infantil. Está testado pediátrica y dermatológicamente.
Puntos clave
| Ingredientes clave | Filtros UV minerales |
| Uso principal | Protección solar, Cuidado para bebés y niños, Cuidados piel sensible |
| Advertencias | Apto para bebés, Apto para piel sensible |
| Formato | Crema |
Composición
- Filtros solares de amplio espectro (UVB, UVA, HEV, IR-A)
- Prebiótico: activa las defensas naturales y restablece la barrera
- Pantenol (provitamina B5): repara, regenera y alivia
- Carnosina: antioxidante
- Ácido Hialurónico: hidratante
Ficha técnica
| Referencia | 214846 |
| EAN13 | 8436571632135 |
| Marca | Babé |
| Precio / cantidad | 0,26 €/ml |























